A veces, en vez de etapas, se habla de momentos concretos, útiles para determinar cuándo realizar los tratamientos fitosanitarios. Por esta razón, aparecen los estados fenológicos.

Los estados fenológicos son cada uno de los estados de desarrollo por los que pasa una yema, incidiendo especialmente en la evolución de la flor y el fruto.

Fueron descritos por Baggiolini, aunque posteriormente han sido modificados por distintos investigadores. Estos estados se distinguen por medio de letras ordenadas alfabéticamente, haciendo referencia a un momento concreto de la yema u órgano observado. Así encontramos:

Estado A: Yema de invierno. Yema de año anterior, cubierta por las escamas protectoras.
Estado B: DesborreYema hinchada, en la que aparece la borra al separarse las escamas.
Estado C: Punta verde. Aparece el extremo verde del brote al alargarse.
Estado D: Salida de las hojas. Las hojas basales están juntas y plegadas hacia el ápice.
Estado E: Hojas desplegadasSe muestran las hojas totalmente extendidas, aunque de reducido
tamaño.
Estado F: Inflorescencias visibles. Se observan las inflorescencias en el extremo del brote, con
varias hojas por debajo; son masas amorfas verdes, con tonos rojizos.
Estado G: Inflorescencias separadas. Los racimos de flores se separan al crecer los
entrenudos.
Estado H: Botones florales separadosLos botones florales se muestran independientes unos
de otros.
Estado I: Floración. La corola cae y deja libre los estambres para que suelten el polen.
Estado J: Cuajado. Engrosamiento inicial del ovario tras la fecundación.
Estado K: Tamaño guisante. El fruto alcanza un tamaño similar a un guisante.
Estado L: Racimo cerrado. Las bayas han engordado y el racimo es compacto; casi no se
observa el raquis.
Estado M: Envero. La uva cambia de color.
Estado N: Madurez. Se alcanza el momento óptimo para la vendimia.
Estado O: Agostamiento. Se ha producido durante toda la maduración, pero desde la vendimia
los azúcares se acumulan exclusivamente en las partes vivaces de la cepa.
Estado P: Caída de hojas. Indica el comienzo del reposo invernal.