Este ciclo hace referencia al desarrollo de la vegetación de la vid, algo sumamente importante ya que la presencia de hojas bien desarrolladas, asegura una buena fotosíntesis de la planta.

Todo ciclo vegetal está determinado por el clima del lugar, de forma que en condiciones adecuadas de luz y temperatura principalmente, habrá mejor desarrollo vegetativo, mientras que en situaciones adversas, éste decrece llegando incluso a cesar. La vid es una planta de zonas templadas, con un ritmo discontinuo que alterna periodos de vegetación con otros de reposo. 

En el hemisferio norte, el ciclo vegetativo se situa entre los meses de abril y noviembre, y el reposo invernal en el periodo restante. En el hemisferio sur, estos tiempos están desplazados 6 meses, al igual que las estaciones. Los momentos en que se fecha el comienzo de cada fase son orientativos, ya que dependen de las condiciones climáticas del lugar y del año concreto.

REPOSO VEGETATIVO O INVERNAL

Durante este periodo, no existe actividad en la planta debido a las bajas temperaturas. Las yemas de la vid permanecen dormidas, siendo éste un mecanismo de adaptación al frío invernal, ya que de otra forma, los brotes en crecimiento morirían a causa de las heladas.

Según llega la primavera la temperatura del suelo aumenta y, poco a poco, comienza la absorción radicular, seguida del"lloro" de la cepa que consiste en la salida, por los cortes de poda, de parte de la solución acuosa que absorbe la planta. Éste es un proceso que puede durar desde varios días hasta casi el mes, y se produce entre febrero y marzo.